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EL HUESCA, ERRE QUE ERRE

Huesca 3-1 Córdoba

 

Partido de sensaciones el que se disputaba el sábado en nuestro estadio del Alcoraz, primero por el rival que nos visitaba, el Córdoba, ciudad que tan gratos recuerdos nos dejó el pasado puente del 1 de Mayo, y de cuya cultura nos empapamos: la Mezquita, Góngora, su preciosa ganadería equina… Pero los verdiblancos no iban a venir aquí a leer los avances de Ramón y Cajal en la ciencia, aunque al cabo del partido se podría decir que casi, casi. Segundo por la polémica de la camiseta con la cruz de San Jorge, que ha salido reforzada de esta semana. Y tercero por la dificultad que tiene el Huesca para poder entrenar en campos de césped natural durante la semana, ya no en la ciudad si no en la provincia (¿estamos de acuerdo en que no se debe dejar entrenar al Huesca en el césped de las pistas de atletismo de la Ciudad Deportiva Municipal?).

Pero los oscenses no se vieron afectados por ninguno de estos tres factores y fueron a lo suyo, saliendo con las mismas ganas de siempre, pero con más cautela, aprendiendo de los errores que se han cometido en partidos anteriores y que han costado más de un punto. Y de esta forma pronto llegaron las primeras aproximaciones, la más clara a pies de Rubén Castro, que regateó dentro del área a un defensa y al portero y cuando tenía la portería virgen, mandó el esférico por encima del larguero. Para entonces le vimos el plumero a los andaluces, con un doble pivote destructivo para el Huesca pero también para ellos mismos porque tarde o temprano les iba a costar el haraquiri con Roberto robándoles balones que traían por la calle de la amargura a los blanquiverdes, que habían llegado a Huesca con la única intención de que pasaran los minutos para que los de Antonio Calderón se pusieran nerviosos, utilizando un fútbol directo, buscando a un Yordi que en nada se pareció al de los viejos tiempos.

Era cuestión de tiempo y eso llegó en el minuto 35 de la primera cuando un jugador con más nombre que otra cosa, Ito, se autoexpulsó con una mano dentro del área que le costó a su equipo un penalti, un gol y tres puntos.

A Rubén Castro no le pudo la ansiedad y transformó por dos veces la pena máxima. Si desde los primeros minutos los andaluces poco demostraron, a partir de entonces menos. El Huesca siguió a lo suyo, con Rubén poniendo en jaque a Pablo Ruiz y Mario cada vez que cogía el balón.

En la segunda Camacho retrasó su posición para ayudar a Helguera en la creación y también en la destrucción, haciendo kilómetros a destajo y la guinda llegó con el 2-0, de preciosa factura de la doble “R”, esta vez culminando Roberto y con el 3-0, siendo la “R” esta vez viceversa.

El castigo pudo ser mayor, pero el Córdoba marcó el gol del honor en las postrimerías del partido (Pierini) y todavía podría haber maquillado un poco el marcador de haber entrado un balón al palo en el minuto 90.

 

G. SEGUROLA Y T. RONCERO PARA STUFILSPORTS.

 

 

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5 comentarios

socio del peñas -

Ahora el otro graciosillo!, ninguno de los dos seguro que habeis sido nunca socios de ningun club.

Mulá -

Yo soy del Montearagón

puto punko -

Creo que está en el mismo sitio que tu amor por el Huesca antes de estar en segunda

Presidente del Peñas -

Si claro y tu carnet de socio cual es, venga graciosillo!!!.

puto punko -

A mí me la bufa,soy del peñas, aupa peñas, arriba el peñas
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