Un cuento, sin moraleja.

Corría el año de...yo qué sé y además para lo que voy a contar da igual, el tipo en cuestión se llama Kevin Carter, es sudafricano y vivió los peores momentos del apartheid, si es que hubo alguno bueno, a lo mejor él si los tuvo pues era blanco, pero era un blanco enfermizo por saberse involucrado en una guerra sucia, sin quererlo y sin quererlo también era un privilegiado porque entre ser negro o blanco en sudáfrica, yo me quedo con ser blanco, no hay color. Bueno el tío este era fotógrafo de los que se pegaban todo el día entre Soweto y Johannesburgo en medio de la poli, blanca, y los que se habían alzado, negros, con lo que eso supone de peligros y de injusticias, el hombre se chupó todo el conflicto, en 1993 decide que ya está hasta la polla de ver como sus compatriotas se sacan los ojos incluso después de la excarcelación de Mandela y se va de vacaciones a Sudán, para quitarse un poco de conflictos y allí hace una foto que le vale un Pulitzer, que en periodismo es como el Nobel.....la foto le llevó 20 minutos y un mes después de recoger el premio se suicidó.
puto punko.com
6 comentarios
FERST -
PD. Todos los periodistas son unos mierdas.
Actimel -
Pd:El fotografó espero 20 min a que el buitre abriera las alas pero no lo hizo.
buko -
Actimel -
Pero cuantas vidas salvo esta foto?
tuffon -
Actimel -